El tema de la
tecnología en la educación es un dilema, debido a que depende desde la
perspectiva que se vea, puede ser positivo o negativo, llega a ser positivo en
situaciones donde hay personas que por cuestión de tiempo se benefician de
cursos y carreras virtuales, o en el caso de los estudiantes de colegio y
universidades, cuando investigan distintos temas sin necesidad de salir a una
biblioteca.
Regular y conocer el uso de las TIC es una experiencia a la que se enfrentan los miembros de las familias, que repercute en las relaciones familiares y en el papel que cada uno desempeña en las mismas.
El hogar y la escuela se configuran como los espacios preferentes para la adquisición de pautas y criterios sobre el uso de las TIC. Por eso, los padres y madres deben enseñar a sus hijos e hijas a aprovechar las posibilidades de estos sistemas y hacer un buen uso de los mismos.
Tal como afirma Ruth Cuesta, “El ordenador, el televisor, la consola, el móvil…, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se han convertido en algo habitual en el día a día de las personas, y los menores conviven con ellas desde que nacen, por lo que pronto se convierten en algo natural en sus vidas y pueden aportar elementos positivos en su desarrollo: acceso a la información, incentivar la comunicación, la colaboración y ampliar formas de diversión. Debido a la influencia que estos avances ejercen en los menores, la familia no queda ajena a estas transformaciones y a muchos progenitores les provoca una sensación de vértigo, desconocimiento, impotencia e incertidumbre en su vida cotidiana.", la tecnología va ligada a cada persona, desde que se nace, está presente como una necesidad, por ese motivo es tan importante establecer reglas en las que se estabilice el uso de las nuevas tecnologías en las aulas y no se tenga en cuenta como distractor, sino por lo contrario se vea como una herramienta constructiva de conocimiento para esta nueva era que corre tan deprisa detrás de las modas y nuevas necesidades que aparecen.
Regular y conocer el uso de las TIC es una experiencia a la que se enfrentan los miembros de las familias, que repercute en las relaciones familiares y en el papel que cada uno desempeña en las mismas.
El hogar y la escuela se configuran como los espacios preferentes para la adquisición de pautas y criterios sobre el uso de las TIC. Por eso, los padres y madres deben enseñar a sus hijos e hijas a aprovechar las posibilidades de estos sistemas y hacer un buen uso de los mismos.
Tal como afirma Ruth Cuesta, “El ordenador, el televisor, la consola, el móvil…, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) se han convertido en algo habitual en el día a día de las personas, y los menores conviven con ellas desde que nacen, por lo que pronto se convierten en algo natural en sus vidas y pueden aportar elementos positivos en su desarrollo: acceso a la información, incentivar la comunicación, la colaboración y ampliar formas de diversión. Debido a la influencia que estos avances ejercen en los menores, la familia no queda ajena a estas transformaciones y a muchos progenitores les provoca una sensación de vértigo, desconocimiento, impotencia e incertidumbre en su vida cotidiana.", la tecnología va ligada a cada persona, desde que se nace, está presente como una necesidad, por ese motivo es tan importante establecer reglas en las que se estabilice el uso de las nuevas tecnologías en las aulas y no se tenga en cuenta como distractor, sino por lo contrario se vea como una herramienta constructiva de conocimiento para esta nueva era que corre tan deprisa detrás de las modas y nuevas necesidades que aparecen.